Cinco retos para la economía mexicana

Cinco retos para la economía mexicana
  • 06 Enero, 2020

Luego del estancamiento de la economía mexicana en 2019, las perspectivas para 2020 son de una leve mejoría.

Luego del estancamiento de la economía mexicana en 2019, las perspectivas para 2020 son de una leve mejoría, aunque el contexto internacional no es favorable y las proyecciones para América Latina son de un crecimiento limitado: 1,3 por ciento según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y 1.8 para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). El año pasado estuvo marcado por la incertidumbre, por una caída de las inversiones, por un crecimiento nulo, por empleos insuficientes, por el aumento del salario mínimo y por una inflación

controlada. Para que 2020 sea diferente, hay algunos retos que la economía debe enfrentar con éxito. Veamos algunos de ellos:

1- Recuperar la confianza. La guerra comercial y la incertidumbre en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), así como la cancelación de las obras del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México pusieron el telón de fondo para que el sector privado pierda confianza. Esto derivó en la falta de inversiones y en el estancamiento de proyectos. El reto grande aquí es que los empresarios vuelvan a confiar en que es el momento propicio para invertir. Para ello ayuda el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) pero falta ver lo que se hace desde el gobierno.

2- Crecimiento económico. En 2019 el crecimiento fue prácticamente nulo. Para 2020 se espera un repunte leve cercano al uno por ciento. No sólo estamos lejos de la meta del cuatro por ciento anual promedio, sino que no se ven condiciones para romper el cerco del crecimiento mediocre del dos por ciento que soporta la economía desde hace tres décadas. El T-MEC puede impulsar las exportaciones y favorecer el dinamismo interno, pero esto tendría un impacto moderado en el Producto Interno Bruto (PIB). Un desafío enorme es consolidar motores para que haya un repunte constante.

3- Retorno de inversiones. Gran parte de las probabilidades de lograr que la economía se recupere depende de las inversiones, las mismas que se han mantenido a la expectativa por falta de confianza. Un reto enorme consiste en mejorar el ambiente de negocios y convencer a los empresarios de que es hora de invertir. El Plan Nacional de Infraestructura puede contribuir con el ejemplo para que los demás inviertan. Pero deben hablar hechos, no anuncios.

4- Generación de empleos. El mercado de trabajo no puede seguir postergado. Tanto en cantidad como en calidad, el reto es que mejoren las oportunidades para que la gente pueda tener mejores ingresos. Más que el salario mínimo, hay que mejorar los ingresos reales de la gente y eso pasa por mejores empleos. Esto dependerá en gran medida de la recuperación de la confianza y de las inversiones.

5- Mejorar la calidad educativa. Este es el aspecto más importante, del cual depende -a la larga- una verdadera mejoría económica. El reto es definir cómo se logrará pasar de una educación deficiente a una vanguardia. No será un año económico bueno, pero si se enfrentan los retos se puede esperar que las expectativas mejoren.


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Fuente de Información: Milenio

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