San Antonio puede representar mucho más que un mercado cercano para las empresas mexicanas. Su ubicación, infraestructura y base manufacturera la convierten en un punto de conexión con uno de los corredores industriales más importantes del sur de Estados Unidos.
Esa es una de las principales lecturas que deja Dan Yoxall, presidente y CEO de la San Antonio Manufacturers Association (SAMA), de cara a la misión comercial que Lider Empresarial realizará en San Antonio junto con una comitiva de empresarios mexicanos.
La región que rodea a la ciudad concentra alrededor de 1,500 fabricantes y más de 75 mil empleos directos en manufactura y manufactura avanzada. De acuerdo con Yoxall, esta actividad genera un impacto económico cercano a 40 mil millones de dólares en el centro-sur de Texas.
Sin embargo, la oportunidad no termina en los límites de San Antonio
Para Yoxall, una empresa mexicana que analiza establecer relaciones comerciales en San Antonio debe observar un territorio más amplio.
El ejecutivo describe una especie de superregión industrial que conecta el norte de Austin con San Antonio y continúa hacia ciudades fronterizas como Laredo, McAllen, Brownsville y Harlingen.
La infraestructura ayuda a sostener esa integración. La región dispone de carreteras interestatales, lineas ferroviarias, conexiones con la frontera mexicana, acceso hacia puertos del Golfo y un aeropuerto internacional con rutas hacia ciudades mexicanas.
Además, Port San Antonio concentra empresas manufactureras y logisticas, junto con una zona de comercio exterior que facilita operaciones de importación y exportación.
Yoxall considera que esta infraestructura puede generar eficiencias para fabricantes mexicanos que movilizan materiales entre ambos países. Por ello, recomienda conocer Port San Antonio como parte de una primera aproximación al mercado.
Dentro de ese ecosistema, SAMA identifica varias industrias con posibilidades de colaboración.
Yoxall coloca al sector aeroespacial entre los primeros. En la región operan compañías como Boeing. Lockheed y Knight Aerospace, mientras Port San Antonio concentra buena parte de esta actividad.
San Antonio forma parte del Texas-Mexico Automotive Supercluster, una red industrial que recorre la Interestatal 35 desde el norte de Texas, pasa por San Antonio y se conecta con polos manufactureros mexicanos como Monterrey, Guanajuato y Querétaro.
La ciudad también cuenta con capacidades en alimentos y bebidas, metales y ciberseguridad, sectores que Yoxall identifica entre las oportunidades para fabricantes mexicanos.
El caso de Toyota permite dimensionar cómo puede crecer una cadena alrededor de una empresa tractora. Su instalación en San Antonio atrajo más de 20 proveedores Tier 1 a su campus, además de otros fabricantes vinculados con su operación.
Encontrar oportunidades, sin embargo, representa solamente la primera parte del proceso.
Para competir como proveedor dentro de San Antonio, Yoxall identifica varios factores que las compañías estadounidenses observan antes de establecer relaciones comerciales.
El primero es la calidad También resultan relevantes las certificaciones necesarias para los materiales o productos, particularmente dentro de industrias sujetas a requisitos especificos en Estados Unidos.
A estos elementos se suman la eficiencia operativa, los precios competitivos y la disposición de ambas compañias para desarrollar una relación capaz de generar crecimiento a ambos lados de la frontera.
La logistica, según el presidente de SAMA, ya cuenta con una estructura desarrollada. Actualmente existen cientos de empresas mexicanas y estadounidenses que realizan operaciones transfronterizas mediante puertos e infraestructura especializada.
Asi, el reto para un proveedor mexicano no se limita a cruzar fisicamente la frontera. También implica demostrar que puede cumplir con los estándares que exige la cadena productiva estadounidense.
El ingreso al mercado tampoco exige establecer una operación física desde el primer momento.
SAMA organiza seminarios, capacitaciones y enchentros abiertos incluso para compañías que todavía no pertenecen a la asociación. Además, su feria anual reúne alrededor de 2 mil participantes, aproximadamente la mitad vinculados directamente con manufactura. La edición de 2027 está programada para el 5 de mayo.
Otra puerta es Greater SATX, organismo que coordina esfuerzos de desarrollo económico en la región y que puede orientar a empresas interesadas en explorar el mercado.
SAMA, por su parte, puede funcionar como punto de enlace entre fabricantes de ambos países.
Yoxall destaca los vínculos familiares y culturales que existen entre San Antonio y distintas regiones mexicanas, entre ellas Guanajuato, Querétaro, Guerrero y Monterrey. A su juicio, esa relación ha generado un nivel de comilanza que puede facilitar nuevas alianzas empresariales.
La manufactura regional, además, mantiene una cultura que describe como colaborativa, con trabajadores de larga permanencia y empresas que valoran el desarrollo de sus comunidades.
Para los empresarios mexicanos que llegan por primera vez a San Antonio, la oportunidad consiste entonces en mirar más allá de una ciudad.
El verdadero mapa abarca infraestructura, cadenas de suministro, sectores especializados y relaciones transfronterizas que conectan a México con una región manufacturera que se extiende por buena parte del centro y sur de Texas.
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Fuente de Información: Líder Empresarial