No todos los estudiantes ni todas las escuelas deberían estar sujetos a las mismas reglas para el uso de celulares. Esa es una de las principales conclusiones del centro de análisis México Evalúa tras analizar la consulta realizada por la SEP sobre el uso de dispositivos digitales en los centros educativos.
La organización plantea que los resultados de la consulta deben servir para construir reglas diferenciadas de acuerdo con la edad de los estudiantes, el nivel educativo y el tipo de escuela, además de considerar las necesidades específicas de cada plantel. Entre las opciones que contempla el cuestionario están limitar el uso de los dispositivos a momentos autorizados, restringir su acceso durante toda la jornada escolar o permitir que cada escuela establezca sus propias reglas de acuerdo con su contexto.
La consulta de la SEP reportó que 81% de los participantes consideró necesario contar con lineamientos para el uso de dispositivos móviles en los centros educativos. Entre los principales problemas identificados, 48% señaló que el celular dificulta la concentración de los estudiantes; 38% consideró que interrumpe las clases y 38.7% indicó que los problemas relacionados con redes sociales pueden trasladarse posteriormente al aula.
México Evalúa, sin embargo, advierte que el cuestionario se concentró principalmente en los posibles riesgos asociados con los dispositivos y dejó menos espacio para conocer cómo se utilizan con fines pedagógicos. Por ello, considera necesario que cualquier regulación tome en cuenta tanto los problemas que pueden generar como las posibilidades educativas de estas herramientas.
Uno de los puntos centrales del análisis es la desigualdad en el acceso a la tecnología. México Evalúa señala que 13.1 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 6 y 17 años viven en hogares donde el celular es la única tecnología disponible. Además, 73.1% de los hogares del estrato socioeconómico más bajo con menores de esa edad no cuenta con computadora, laptop o tableta.
Ante este escenario, la organización advierte que una restricción general podría tener efectos distintos entre los estudiantes. Mientras para algunos el celular puede representar principalmente una distracción, para otros constituye el único medio disponible para acceder a internet y realizar actividades escolares.
Por ello, México Evalúa considera que las autoridades deben conocer primero qué infraestructura y recursos tiene cada escuela antes de establecer reglas. El cuestionario pregunta, por ejemplo, si se considera necesario contar con espacios seguros para guardar los celulares, pero no profundiza en si los planteles cuentan actualmente con esos espacios, con internet, equipos suficientes u otras herramientas que permitan sustituir los usos educativos de los teléfonos.
La organización también considera insuficiente centrar la consulta únicamente en el personal escolar. Propone incorporar a madres, padres y cuidadores, debido a que una parte importante del uso de los dispositivos ocurre fuera de las escuelas.
Asimismo, plantea escuchar directamente a los estudiantes para conocer para qué utilizan sus dispositivos, qué necesidades cubren con ellos y qué ocurriría si dejaran de tener acceso durante la jornada escolar.
Nota aclaratoria: Las noticias no reflejan necesariamente la opinión de la Firma García Terán y Torres Asociados SC y/o de alguno de sus integrantes. La responsabilidad corresponde, a la fuente y/o el autor del artículo o comentario en particular.
Fuente de Información: FORBES